Medios de comunicación

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Antonio Martínez Velázquez, miembro del partido pirata mexicano, publicó esta columna en el periódico El Universal sobre el gobierno de Estados Unidos y su supuesta ciberguerra.

http://www.eluniversal.com.mx/editoriales/48993.html

En Estados Unidos, la reciente iniciativa de Joe Lieberman llamada “Ley de Protección del Ciberespacio como Bien de Interés Nacional” ha causado gran controversia en los medios de comunicación por el hecho de que en la citada ley se prevé que el presidente de los Estados Unidos pueda bloquear el acceso a internet en su país de manera total o parcial, tras los casos documentados de la censura cibernética en China; la noticia ha dado vuelta al mundo.
Por distintas razones me parece relevante el anuncio: primero porque fueron los medios tradicionales quienes exageraron el asunto con “el switch desconector” y en este caso los medios virtuales le dieron su justo valor: no se trataba de tal cosa, sino de una estrategia para redireccionar el tráfico en caso de un ataque real.
La segunda razón es más relevante porque es el fondo de iniciativas de esta naturaleza. Mike McConell, director de la Agencia de Seguridad Nacional en tiempos de George W. Bush, ahora como vicepresidente de Booz Allen Hamilton, promueve el discurso de que estamos en una ciberguerra. Dentro de la administración Obama y ya como privado, la compañía que representa McConell ha obtenido contratos por 400 millones de dólares para la “seguridad” de los sistemas en el gobierno estadounidense.
¿No resulta un conflicto de intereses? Me parece que sí, pero ha podido cabildear la idea de la inminente ciberguerra llevándola a niveles exagerados. Efectivamente ha habido algunos ataques a sistemas muy específicos de oficinas y sujetos muy localizables, pero ¿eso es una guerra? Lo dudo, no se ha puesto en riesgo ninguna infraestructura de comunicación vital para la seguridad de ningún país porque la luz, carreteras y espacio aéreo no son internet, y al ser infraestructuras construidas previamente a éste hay sistemas de seguridad que no operan a través de la red.
La Ley de Comunicaciones en Estados Unidos ya permite al presidente “motivar el cierre de cualquier instalación o emisora de comunicaciones por cable”; la ley propuesta por Liberman se trata de coordinar esfuerzos para reorientación de tráfico en la red, aunque los medios se empeñen en exagerarlo.
El problema resulta cuando un gobierno o cualquiera de sus órganos no ve el conflicto de interés entre un ex funcionario de alto nivel que conoce el sistema de seguridad y el actual vicepresidente de una compañía dedicada a la seguridad de la red, que son la misma persona, promoviendo ahora la paranoia a través de una supuesta ciberguerra.
La propia construcción de la red, es decir, una infraestructura que nadie posee, todos pueden usarla y cualquiera puede mejorarla, hace prácticamente imposible que haya una guerra de cualquier tipo; en cada extremo de la red el usuario la autorregula misma.
Si tal asunto como una ciberguerra fuera verdad, México estaría ante un peligro inminente: según datos de la Business Software Alliance (BSA), 60% del software en México es pirata. ¿Eso nos ha hecho blancos de una guerra incosteable? No. ¿Se han caído todos los servicios en México porque las computadoras no están protegidas?. No ¿Ha dejado de funcionar toda la infraestructura de comunicaciones mexicana por la inseguridad de sus computadoras? No.
Suponer que existe una ciberguerra para justificar el control sobre internet es contra natura. Porque, en términos reales, una guerra implica hablar de diplomacia, política, territorio, ejército, armamentos o religiones. Precisamente, el internet carece de todo lo anterior, además de ser libre (en cuanto garantiza la privacidad del usuario) y neutral (en cuanto a que ningún contenido tiene preferencia sobre otro).
¿El presidente de Estados Unidos tendrá un switch súper poderoso para apagar internet? No, simplemente ante un ataque real podrá disponer el redireccionamiento de los paquetes de unos y ceros que viajan por la red. Y si no tendrá ese switch, ¿quién podrá defendernos de la ciberguerra? Dado la inexistencia de la ciberguerra, la respuesta es nosotros.
Cada uno de los usuarios podemos hacer nuestro extremo de la red más seguro. ¿Cómo? Lo primero, si no contamos con los recursos para hacerlo (comprar licencias de software desde sistema operativo hasta de seguridad), nuestra mejor opción es usar software libre. Un sistema operativo basado en GNU/Linux, por ejemplo, es inmune a los virus y lo podemos conseguir de manera gratuita (en la mayoría de sus versiones) y por ser de código abierto los mismos usuarios le dan mantenimiento. Si nuestro bolsillo no lo impide, lo mejor es comprar software legal y con licencias que nos dan acceso a soporte técnico.
Ojalá que a algún listo no se le ocurra vender al Estado mexicano la idea de la ciberguerra inexistente, aunque el gobierno en todos sus niveles y órganos deberían empezar por casa: ¿todos tienen licencias legales de software? ¿Los datos de los usuarios en poder del gobierno están debidamente protegidos y encriptados? Fallas como esas crean conflictos sociales y económicos reales y no cibernéticos. A tomar nota.

http://twitter.com/antoniomarvel

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